El aeropuerto se encuentra a diez kilómetros de la capital, en el término municipal de La Rinconada. La línea EA (Especial Aeropuerto) del autobús urbano funciona desde las 5:15 hasta las 0:15 cada 30 minutos (15 en las horas centrales del día). Conecta el aeropuerto con la estación de Santa Justa y el centro de la ciudad. El billete cuesta 2,50 euros. El taxi tarda unos 15 minutos y tiene tarifa fija: 18.58 euros de 6 a 22 h. y 20.72 euros de 22 a 6 h. y domingos y festivos. En Semana Santa y Feria de Abril se aplica un recargo del 25%.
 La estación de Santa Justa recibe desde 1992 los rápidos y puntuales trenes del AVE, que en dos horas y media cubren el trayecto desde Madrid con paradas en Ciudad Real, Córdoba y Puertollano.
La Estación de Autobuses se encuentra en la Plaza de Armas, junto al río Guadalquivir. Conecta la ciudad con las principales capitales de España y Portugal. Una segunda estación en Prado de San Sebastián centraliza los autobuses con destinos en la provincia. Sevilla dispone de una completa red de autobuses urbanos, aunque el centro de la ciudad, donde se encuentran la mayoría de museos y monumentos, es una red de estrechas callejuelas que merece la pena recorrer a pie.
Cercanías RENFE cuenta con cuatro líneas: una al norte (Constantina), un eje norte – sur (Utrera, Lora del Río), la de La Cartuja y una circular alrededor de la ciudad. El tranvía y el metro serán una realidad en Sevilla a mediados de 2007. La línea 1 partirá de la Ciudad Expo para llegar a Montequito y tendrá conexión con el centro histórico de la ciudad a través de un tranvía llamado “Metrocentro”. El proyecto contempla cuatro líneas que en el futuro se convertirán en la columna vertebral del transporte metropolitano. Sevilla disfruta un clima mediterráneo con temperaturas medias de 26 grados en verano y 12 en invierno. Destacan sus más de 3.000 horas anuales de sol, lo que permite una visita turística en cualquier época del año. Los otoños son poco lluviosos, con una precipitación anual media de 534 mm. En determinados días de julio o agosto las temperaturas pueden alcanzar o superar los 40 grados. |
Los platos típicos sevillanos reúnen lo mejor de la tradición árabe y los nuevos productos que llegaron del Nuevo Mundo.
El gazpacho, un puré de verduras y hortalizas, es el plato por excelencia, especialmente para refrescar el paladar en verano. Una tradición gastronómica irrenunciable es el chocolate con churros, no sólo para desayunar: los bares y restaurantes de la ciudad lo sirven a cualquier hora.
La huerta sevillana, el jamón serrano de Huelva o los mariscos de Cádiz se integran en una cocina que ofrece delicias como la “pringá” (mezcla de ternera, tocino, chorizo y morcilla), las pavías de pescado o las espinacas con garbanzos. La nueva cocina andaluza ha puesto un toque de atrevimiento, imaginación e innovación a las recetas de siempre.
 La Alquería C. Vírgen de las Nieves, s/n Precio: alto Especialidad: La cocina de Ferrán Adria resuelve con exquisitez los retos gastronómicos más insospechados. Solomillo de buey empanado al pesto y escalera de chocolate.
La taberna del Alabardero C. Zaragoza, 20 Precio: alto-medio Especialidad: pimientos rellenos de matanza ibérica y tournedó de venado. Situado en un caserón del siglo XIX. También ofrece menús económicos.
Az-Zait Plaza San Lorenzo, 1 Precio: medio Especialidad: gazpacho especial de la casa, magret de pato y bacalao confitado. Tablas de quesos. Cocina de autor en el centro de Sevilla.
Marea Grande C. Diego Angulo Iñiguez, 16 Precio: medio Especialidad: pescados y mariscos. Ensalada de vieiras y pago al horno. Comedor con sabor marinero.
Egaña Oriza C. San Fernando, 41 Precio: alto Especialidad: pastel de hongos y cordero lechal. Nueva cocina andaluza con influencias patentes de la nueva cocina vasca. Situado junto a los Reales Alcázares.
Picatoste C. San Eloy, 18 Precio: muy económico Especialidad: churros y bocadillos de jamón con tomate. Posiblemente, el mejor chocolate con churros de la ciudad. Para turistas de mochila con buen gusto.
Veinte mil plazas hoteleras para elegir. Hoteles clásicos en el centro y modernos en el entorno de la Expo92, la estación de Santa Justa y el aeropuerto.
Meliá Colón 5* C. Canalejas, 5 Precio: alto Situado entre la Torre del Oro y la Maestranza, con un incomparable ambiente taurino.
Alfonso XIII 5* C. San Fernando, 2 Precio: alto Un capricho que reúne la decoración árabe y clásica con la excelencia en los servicios.
Islacartuja Isla de la Cartuja Sector norte, s/n Precio: alto Situado frente al Estadio Olímpico y el Parque Tecnológico y dotado de las últimas tecnologías.
Otros hoteles más económicos: Zaida (*), Maestranza (*), Puerta de Triana (**) y YB Giralda (**)
La Catedral, el Ayuntamiento y la Campana definen el eje comercial de Sevilla, un conjunto de calles peatonales con tiendas de ropa, calzado y joyería de las principales marcas nacionales e internacionales, además de algunos centros comerciales.
Dentro de las tradiciones artesanas destaca la alfarería y la cerámica, tradiciones heredadas de los árabes y llevadas a su máxima expresión artística en el siglo XIX por la fábrica de La Cartuja.
El barrio de Triana es el mejor lugar para adquirirla, especialmente en el mercado que se encuentra junto al puente. Los abanicos y mantones completan la lista de preferencias de los turistas. Los jueves hay mercadillo en la calle Feria (barrio Macarena), el sábado en el Charco de la Pava (Isla de la Cartuja) y el domingo en el parque de Alcosa, mercadillo de animales y filatélico en la avenida Juan Carlos I.
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 El centro de Sevilla es un intrincado laberinto de callejuelas, muchas de ellas peatonales, que nos regalan su sombra e invitan a un paseo a pie.
Para sentirse como un sevillano más, el día debe comenzar con un desayuno de chocolate con churros. Las suaves temperaturas de la mañana permiten dar un paseo en los elegantes coches de caballos, que se encuentran junto a la catedral y a orillas del río.
A la hora de del almuerzo muchos restaurantes ofrecen la posibilidad de comer en un tradicional patio sevillano, ajardinado para procurar un agradable frescor a los comensales. También se puede optar por otra tradición sevillana, el tapeo, donde la deliciosa cocina andaluza se puede degustar en una gran variedad de apetitosos bocados acompañados por los afamados vinos de la tierra: dulces, manzanillas, rosados…
Las primeras horas de la tarde, cuando más aprieta el calor, obligan a buscar refugio en los jardines de los Reales Alcázares o los cercanos Parque de María Luisa y Prado de San Sebastián. Es un buen momento para recorrer el Guadalquivir a bordo de modernas embarcaciones desde las que se contempla una gran panorámica de toda la ciudad. Su nombre procede del árabe “wadi al-kabir” que significa “río grande”.
Al caer la tarde, un paseo por la zona comercial, en torno al Ayuntamiento, sumerge al visitante en el bullicio de las calles, preámbulo perfecto para la cena ante un espectáculo de cante y baile flamenco, la más sincera expresión del sentimiento andaluz.
 La Catedral: el templo gótico más grande de la cristiandad. Desde lo alto de la Giralda se observan las mejores vistas de la ciudad. Impresionante retablo mayor con 1.200 figuras doradas con pan de oro.
Los Reales Alcázares: el Palacio Real habitado más antiguo de Europa. Los estilos islámico, mudéjar, renacentista y romántico se unen en armonía. Sus extensos y cuidados jardines son la mejor opción para perderse en una tarde de calor.
Archivo de Indias: sólo se puede visitar una pequeña parte, pero merece la pena apreciar la grandiosidad del edificio, antigua lonja de contratación de la ciudad, y el valor de los documentos guardados en sus estanterías.
Universidad (Fábrica de tabacos): finalizada en 1771, era la fábrica más monumental de su época, con arquitectura palaciega, 24 patios, 21 fuentes y 116 molinos tirados por 400 bestias. En el siglo XIX empleó a miles de mujeres sevillanas extendiendo por el mundo el mito de las cigarreras.
Plaza de España: el gran monumento de la Exposición Iberoamericana de 1929. Más de 200 metros de diámetro rodeados por un edificio de ladrillo y cerámica. Cuatro puentes sobre el arroyo artificial representan los cuatro reinos que formaron la corona española.
Plaza de América y parque de María Luisa: junto a la plaza de España, consta de un edificio mudéjar, otro gótico y un tercero renacentista (hoy museo Arqueológica), construidos para la Exposición Iberoamericana.
Museo de Bellas Artes: la segunda pinacoteca española tras el Museo del Prado. Es el antiguo convento de La Merced Calzada. Sus 14 salas muestran obras desde el gótico hasta el siglo XX.
Palacio de la Condesa de Lebrija: situado en pleno centro de la ciudad, sus suelos y paredes están decorados con mosaicos romanos salvados del expolio de las ruinas de Itálica. El mobiliario original se conserva intacto.
Casa de Pilatos: ejemplo de arquitectura palaciega sevillana del siglo XVI, construido por el primer Marqués de Tarifa, D. Fadrique.
Plaza de Toros de la Maestranza: salir a hombros por su puerta principal es el sueño de cualquier torero. Alberga el museo taurino.
Basílica de la Macarena: el sentir religioso sevillano se respira en esta pequeña iglesia, donde el trasiego de fieles que acuden a rezar a su virgen es constante. Se puede visitar el tesoro, con el espectacular paso de plata que guarda la virgen durante las procesiones.
Hospital de las Cinco Llagas: hoy sede del Parlamento Andaluz. Uno de los mejores ejemplos de arquitectura civil del XVI. Frente a la basílica de la Macarena y las murallas árabes.
Expo92: el acontecimiento que lanzó al mundo la imagen de una España moderna, plural y democrática ha dejado una profunda huella en Sevilla. La Isla de la Cartuja acoge hoy el Parque Tecnológico y Científico Cartuja 93, el parque Temático Isla Mágica, el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, el Teatro Central y el cine Omnimax, además de otros equipamientos culturales y docentes.  Diferentes pueblos y culturas se han asentado en las orillas del Guadalquivir a lo largo de los siglos. Así lo atestigua el Tesoro del Carambolo, un conjunto de joyas de los Tartessos datadas entre los siglos VIII y III antes de Cristo.
Los romanos se establecieron en el año 260 A.C. tras ganar la guerra contra los cartagineses. Así fundaron la colonia de Itálica, de la que se guardan importantes muestras en diversos museos y palacios de la ciudad. La dominación visigoda alumbró uno de los genios de la época, San Isidoro, hoy presente en el escudo de la ciudad. La cultura árabe legó a la ciudad su mayor símbolo: la Giralda.
En 1248 Sevilla pasa a manos de la Corona de Castilla y Pedro I edifica el Palacio Mudéjar en los Reales Alcázares. Tras el descubrimiento, el puerto de Sevilla obtiene el monopolio del comercio con el Nuevo Mundo. La riqueza generada por el oro y los nuevos productos que llegan del otro lado del Atlántico permiten construir la catedral más grande de la cristiandad y la lonja (hoy Archivo de Indias), entre otros monumentos.
La decadencia comercial del XVII contrasta con el florecimiento artístico de la mano de artistas como Murillo o Zurbaran. El siglo XX ha supuesto un gran impulso para la ciudad, con la exposición Iberoamericana para la que se edificaron la Plaza de España y la Plaza de América y la Expo92, que saldó el déficit de infraestructuras de la capital andaluza y situó de nuevo a Sevilla en la vanguardia de las ciudades españolas. |