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 El aeropuerto internacional de Barajas, está localizado a unos 13 kilómetros al noroeste de Madrid y se sitúa entre los cinco primeros del panorama europeo. Spanair opera sus vuelos desde las terminales T1 y T2.
Barajas está conectado con la ciudad mediante taxi, Metro, autobús y tren y también cuenta con empresas de alquiler de vehículos. ATENCIÓN
A partir del próximo día 18 de febrero, el Puente Madrid-Barcelona de Spanair operará desde la Terminal 2 del aeropuerto de Barajas. Con ello Spanair consigue concentrar la salida de la mayoría de sus vuelos desde las puertas de embarque D* de la Terminal 2, próximas al control de seguridad y a la sala VIP. Gracias a este traslado, los pasajeros disfrutarán de un servicio más ágil y operativo que mejorará la puntualidad, comodidad y la atención que Spanair ofrece siempre a todos sus clientes. * Siempre que las circunstancias de tráfico lo permitan
PASAJEROS BUSINESS O AVANT
Tendrá acceso a mostradores exclusivos de facturación y a la sala VIP, para que su estancia en el aeropuerto sea lo más agradable posible.  La primera recomendación a tener en cuenta reside en olvidarse de usar el coche para desplazarse por la ciudad, la fórmula idónea consiste en emplear el transporte público.
Además, el viajero podrá beneficiarse de la tarjeta turística Madrid Card, con la cual podrá visitar la ciudad ahorrando dinero, dado que accederá al uso del transporte público, a entradas gratuitas en numerosos museos madrileños, y a descuentos en tiendas, entre otras muchas ventajas.
Autobuses. Una importante flota que abarca toda la ciudad Madrid dispone de una extensa flota de autobuses urbanos, con 1.958 vehículos pertenecientes a la Empresa Municipal de Transporte (EMT), que transitan por todos los rincones de la ciudad. Así que su lema podría ser algo así como “allí dónde no llega el metro, sí llega el autobús urbano”. Como dato curioso a destacar están los autobuses que circulan por las noches, bautizados como Búhos. A su favor tienen que realizan unos veinte itinerarios distintos y que su precio es idéntico a los de día. Sin embargo, su gran inconveniente es que tiene una frecuencia bastante inferior.
Metro. Como suele suceder en las grandes capitales y en las urbes más importantes de cada país, el Metro se constituye como la opción más rápida y económica de desplazarse por Madrid. La ciudad dispone de una red metropolitana muy amplia, que abarca la mayor parte de los puntos de la capital e incluso alcanza también muchas de las ciudades colindantes. En la actualidad, el metro de Madrid está conformado por doce líneas, algunas de ellas recientemente transformadas y ampliadas, lo que proporciona un servicio más cómodo y eficaz para los miles de viajeros que utilizan este transporte de forma diaria. Al igual que sucede con los autobuses existen diferentes modalidades de abonos para sacar un mayor partido a los viajes tanto en metro como en autobús.
Tren. El servicio de cercanías, dependiente de RENFE, consta de 13 líneas que recorren la Comunidad de Madrid. Las principales estaciones de la ciudad son: al norte Chamartin y al sur Atocha. Dependiendo de las zonas, existe la posibilidad de usar los mismos abonos y billetes de transporte que para el metro y los autobuses, lo cual es toda una ventaja. Su servicio rápido y económico le hacen ser una de las opciones más aconsejables para trasladarse de un lado a otro de la urbe madrileña y sus alrededores.
Teleférico, una alternativa diferente y amena. Puesto en marcha en 1969, el teleférico pone en comunicación dos de los principales pulmones de Madrid, uniendo las terminales de Rosales y la Casa de Campo. En un trayecto corto, de apenas de 2,5 kilómetros, pero alcanzando una altura máxima de 40 metros, este medio de transporte ofrece, sin lugar a dudas, una perspectiva totalmente diferente de la capital española y que no hay que perderse. Todo queda a vista de pájaro. En Madrid predomina el clima seco del interior. Lo que conlleva que durante los inviernos las temperaturas sean realmente bajas, aunque en contadas ocasiones están por debajo de los ceros grados centígrados.
Tampoco es una ciudad lluviosa, las estadísticas hablan de unos 30 días al año en condiciones normales. Sin embargo, durante la época de verano las temperaturas máximas pueden llegar a alcanzar los 45 grados a la sombra, en casos muy puntuales, aunque lo más normal es que el termómetro oscile alrededor los 40 grados centígrados. |
 Para tener una perspectiva idónea sobre la original cocina madrileña hay que remontarse en el tiempo hasta la época de Felipe II, monarca que convirtió a Madrid en la capital de España.
El transcurso del tiempo y la llegada masiva de emigrantes con sus hábitos y costumbres culinarias han hecho de Madrid una ciudad con una enorme influencia de las cocinas regionales de España.
A pesar de tanto influjo externo aún persisten recetas autóctonas de Madrid. Destacan el cocido madrileño, o también potaje de garbanzos; la típica tortilla de patata o española; o los callos a la madrileña, preparados con tripa de vaca, entre otros muchos.
Por su ubicación geográfica puede resultar contradictorio que en la gastronomía de Madrid haya que hacer mención especial a los pescados, que abundan tanto en calidad como en cantidad. Y no es casualidad, ya que la capital de España acoge uno de los mercados centrales de pescado más importantes del mundo. A destacar platos como el bacalao o el besugo al horno.
Y por supuesto, todo ello acompañado por la denominación de origen; “Vinos de Madrid”, un caldo joven, aromático y afrutado en sus distintas variedades de blanco, rosado y tinto. En lo que a postres y dulces se refiere sobresalen con nombre propio el llamado "Rosco del Santo", que se suele degustar por San Isidro, patrón de la villa. 
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La Kitchen. Cocina internacional. C/ Prim, 5. 28004 Madrid Tel. 91 360 49 74 |
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Facilidades: Parking próximo: Augusto Figueroa. Aparcacoches viernes y sábado noche. Servicio de barra. Admiten reservas. Local climatizado. Zona de fumadores. __________________________________________________________________
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Palermo Viejo. Cocina italo-argentina. C/ San Joaquín, 5. 28004 Madrid Tel. 91 532 0010 |
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Facilidades: Parking Próximo: Tribunal. Admiten reservas. Local climatizado. Accesos: Metro Tribunal. Admiten tarjetas de crédito. __________________________________________________________________
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Novillo de plata. Cocina brasileña. C/ De Téllez, 20. Madrid Tel. 91 501 22 81 |
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Facilidades: Reserva de mesa. Comidas de empresa. Admiten tarjetas de crédito. Accesos: Metro Menéndez Pelayo (Línea 1), Metro Retiro (Línea 2). __________________________________________________________________
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Sagaretxe. Sidrería vasca. C/ Eloy Gonzalo, 26. Madrid Tel. 91 446 25 88 |
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Facilidades: Parking Próximo: Iglesia. Admiten reservas. Barra de pintxos. Local climatizado Aparcacoches viernes y sábado noche. Accesos: Metro Iglesia __________________________________________________________________
|  Tiendas tradicionales, firmas de lujo, locales de artesanía, mercadillos, centros comerciales, establecimientos de moda y todo tipo de comercio que uno se pueda imaginar... Variedad para todos los gustos y colores. La ley de la oferta y la demanda tiene su máxima expresión en la mayor parte de las calles de la Villa de Madrid, entre las que destacan las siguientes rutas comerciales:
La Milla de Oro en el barrio de Salamanca. En este afamado punto de la geografía madrileña aparecen concentradas todas las tiendas de las marcas y firmas más importantes del panorama tanto nacional como internacional. Ni decir tiene que la denominada “Milla de Oro”, que conforman calles como Goya, Jorge Juan, Ortega y Gasset, Serrano, Velázquez, Príncipe de Vergara, Castelló, se constituye como la zona más chic y glamourosa de la ciudad madrileña.
Comercios tradicionales. Otra de las zonas más representativas para ir de compras por Madrid se concentra en la Puerta del Sol, epicentro de la villa madrileña, donde se ubican las tiendas más tradicionales y antiguas, que durante décadas estas clases de tiendas se han mantenido fieles a su estilo. Sus productos exclusivos siguen siendo comprados por varias generaciones de clientes. Sin duda, el sabor de la tradición se palpa en las proximidades del “kilómetro cero”.
El Rastro, un paseo ineludible Con raíces medievales, el Rastro de Madrid combina antigüedad con modernidad. Cada matinal del domingo, los aledaños de la Plaza de Cascorro se convierten en un auténtico hervidero humano. Todo se mezcla; tiendas y puestos, vendedores y compradores, viajeros y madrileños, generando una atmósfera muy particular, e incluso con tintes multiculturales, y siendo uno de los rincones de Madrid más popularese. Sin duda, la mejor alternativa reside en recorrer sus calles, perderse entre la marabunta humana, sumergirse en su ambiente e incluso no peder la oportunidad de practicar el regateo.
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 A pedaladas por Madrid. Una propuesta diferente, divertida y saludable para disfrutar del placer de pasear en bicicleta y, al mismo tiempo contemplar, la belleza urbanística, artística y cultural de Madrid. La iniciativa puesta en marcha por el Patronato de Turismo de la villa madrileña, en colaboración de diversos centros, arranca cada domingo por la mañana.
Equipados con todo el material necesario para una placentera excursión en bici, el punto de partida será la Puerta del Sol. Allí se puede apreciar dos los monumentos más populares de esta emblemática plaza; por un lado, el reloj de la Real Casa de Correos, y por otro lado, la escultura del Oso y el Madroño.
Pasada la Puerta del Sol se desciende por la calle Arenal para alcanzar el Templo de Debod, una auténtica joya arquitectónica en honor a los dioses egipcios Amón e Isis. Junto a los contenedores de agua que engalanan el templo habrá un pequeño descanso para retornar sobre los pasos dados con la finalidad de acceder a la Plaza de España. La postal de edificios es realmente espectacular. Así, del conjunto arquitectónico llaman la atención la Torre de Madrid y el Edificio España, el edificio de la Compañía Asturiana de Minas, la Iglesia de Santa Teresa y la casa de la familia Gallardo.
El recorrido prosigue hasta la Plaza de Oriente, donde están localizados algunos de los monumentos de mayor relevancia de Madrid, subrayando, entre todos ellos, el Palacio Real, fechado en 1755 pero de origen bastante anterior. También se pueden contemplar la bellaza de los Jardines de Sabatini, así como la famosa catedral de la Almudena.
Mientras que al otro lado de la plaza, enfrente del Palacio Real, se encuentran la estatua ecuestre de Felipe IV y el Teatro Real.
Dejando atrás el Madrid de los Borbones, la marcha sigue por la calle Bailén para penetrar de lleno en el barrio de la Morería. Las iglesias de Jesús el Pobre y San Andrés son dos visitas obligadas.
La siguiente parada será la Plaza de la Villa, lugar que hay que recorrer a pie, por lo que será necesario apearse de las bicicletas. El Ayuntamiento, levantado en 1664, es el edificio que preside la plaza. Junto a él aparece la casa Cisneros, que también forma parte integrante del actual Consistorio madrileño. Frente al Ayuntamiento está la casa de los Lujanes.
Pasando la plaza consistorial se alcanza la calle del Codo, que conduce hasta la plaza de la Provincia. Otro pequeño alto en el camino para conocer y observar el edificio del actual Ministerio de Asuntos Exteriores. Acto seguido se descenderá hasta la Plaza Mayor. En este punto hay que echar un vistazo rápido a la estatua de Felipe III y a la Casa de la Panadería. Más tarde, enclavada en el Barrio de las Letras, se llega a la plaza de Santa Ana, que representa el despegue cultural alcanzado con el Siglo de Oro.
Sin perder la estela del Madrid cultural, el siguiente destino es el Paseo del Prado. Además de recrearse la vista con las fuentes de Cibeles, Apolo y Neptuno, el propio Museo del Prado y el Jardín Botánico, hay un matiz que no debe pasar inadvertido; el obelisco en homenaje a los madrileños caídos el 2 de mayo de 1808.
Sin apenas detenerse, la ruta llega hasta el Parque del Buen Retiro. En tan popular rincón de Madrid se puede descubrir el árbol más antiguo de la villa; se trata de un Ciprés Calvo con más de 400 años de historia. Tras disfrutar de un reparador paseo por el parque y ver el Palacio de Cristal, el trayecto seguirá hasta la Puerta de Alcalá, una de las señas de identidad de la villa madrileña, la cual pone el punto y final a la turística marcha ciclista por las calles de Madrid.
Museo del Prado. Obras de los más importantes pintores de la Historia, tales como Velásquez, Tiziano, Goya o El Greco residen entre las paredes del popular museo madrileño.
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía . Engloba las nuevas tendencias del arte contemporáneo. El Guernica se presenta como su máximo exponente.
Museo Thyssen-Bornemisza. Unido al Prado y al Reina Sofía, se convierte en uno de los ejes centrales del denominado Paseo del Arte en Madrid.
Museo Arqueológico Nacional. Muestra un interesante recorrido por la Prehistoria, que incita al conocimiento de la vida de nuestros antepasados.
Pese a los evidentes rasgos universales y patentes de gran urbe, Madrid también cuenta con espacios verdes. Entre los parques y jardines sobresalen: el Retiro, el Real Jardín Botánico y los Jardines de Sabatini, entre otros.
Aunque sin duda, el gran pulmón verde de la ciudad es la Casa de Campo, que tiene en su interior varios puntos de interés como puede ser el Parque de Atracciones, el Zoologico, el Madrid Arena, etc...
 Templo de Debod. Fue instalado en 1968 en el parque de la Montaña, cerca de la plaza de España. Obra egipcia erigida en honor de los dioses Amón e Isis.
Plaza de la Cibeles. La belleza escultórica de la fuente es lo que más llama la atención. Por tradición se ha convertido en el “santuario” de los jugadores y seguidores del Real Madrid. Plaza de España. Su conjunto escultural rinde homenaje al escritor Miguel de Cervantes. Además, en este punto da comienzo la Gran Vía, uno de los símbolos de modernidad de la Villa.
Puerta del Sol. Su fama está centrada más que nada en las campanadas de Fin de Año. Sin embargo, la Casa de Correos es su seña de identidad.
Plaza Mayor. Construida bajo el reinado de Felipe II es uno de los puntos de referencia tanto para madrileños como para turistas.
Puerta de Alcalá. Enclavada en la plaza de la Independencia, la obra se realizó en el siglo XVIII.
Torres Kio. Sin duda alguna, el símbolo de contemporaneidad de Madrid. Se trata de una obra impresionante que sobrepasa los 110 metros de altura.
 A pesar de que los orígenes de Madrid surgen en la edad del hombre Paleolítico, se puede establecer que la primera referencia histórica que se tiene de la ciudad de mediados del siglo IX, bajo la influencia del emir Mohamed I. Sin embargo, en el año 1083, Alfonso VI logró conquistar la ciudadela amurallada, que respondía al nombre árabe de al-Mudaina.
Pero si hay una fecha clave en la memoria histórica de Madrid esa es la del año 1561, cuando Felipe II tomó la decisión de trasladar la corte imperial de Toledo a Madrid. Del el siglo XVI al XVIII la ciudad experimentó un desarrollo espectacular y adquirió la categoría de capital del, entonces, imperio español. Con Felipe IV llegó el denominado “Siglo de Oro” español. Madrid vive un gran esplendor cultural y florecen ilustres escritores como Quevedo, Cervantes, Lope de Vega y Góngora, entre otros muchos.
En los comienzos del siglo XVIII, la dinastía de los Borbones accede al trono de España, lo que implica una etapa de renacimiento tras el nefasto reinado de Carlos II. La denominada época de la Ilustración llegó de mano de Carlos III, a la postre considerado como el mejor regidor de Madrid. La ciudad comienza a plagarse de bibliotecas, museos y academias. Ya a principios del siglo XIX y con el reinado de Isabel II, Madrid experimenta la época del Romanticismo, vinculada a una brillante expansión urbanística e industrial.
Durante la primera mitad del siglo XX surge la denominada Generación del 98, un movimiento político y cultural, que lleva implícito un tiempo de cambios de tinte político y cultural. Del reinado de Alfonso XIII se pasa a la Dictadura de Primo de Rivera, la cual desembocaría en la Segunda República.
Sin embargo, la Guerra Civil Española marcará un antes y un después en la capital de España, la cual fue asediada durante toda la guerra. Con el conflicto bélico concluido, en torno a los años 50, se puede decir que se produce la gran eclosión de Madrid, que sentará las bases de lo que hoy se conoce como la Villa de Madrid.
A partir de la década de los noventa, Madrid adquiere la categoría de complejo cultural, sobre todo en 1992 al ser nombrada Capital Europea de la Cultura. Con todo ello, la ciudad madrileña, que acapara gran protagonismo nacional, se presenta como uno de los ejes centrales del Sur de la Unión Europea.
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