El mestizaje baña la isla de distintos gustos para los paladares más refinados sin dejar atrás sus raíces y sus platos más típicos. La cocina de Ibiza, igual que la del resto de las Baleares, se distingue por el uso del aceite de oliva como elemento principal.
Son famosos sus caldos, sopes de pan, arroz seco, el sofrit pagès (embutido, tocino, cordero, etc, todo ello muy sazonado), y la frita pagesa (fritura de pedazos de chuleta e hígado de cerdo, solomillo, pimientos y setas troceados, patatas y cebolla).  El puerto de la capital insular acoge en el barrio de La Marina varios restaurantes con terrazas ideales para disfrutar de una cena con ambiente callejero a partir de las 22 o 23 horas.
Si lo que se prefiere es un ambiente más exquisito y calmado los restaurantes de la Plaza de Vila, dentro de la muralla de la capital.
La Torreta Dirección: Plaza de Vila, 10. Dalt Vila Tfno: 971 300 411 Especialidad: cocina mediterránea y creativa
La Oliva (Desde 1985) Dirección: c/Santa Cruz 2. Dalt Vila Tfno: 971 305 752 Especialidad: cocina de inspiración provenzal
El Portalón Dirección: Plazuela de los Desamparados, 1 y 2. Dalt Vila Tfno: 971 303 901 Especialidad: paellas y pescados
Negu Dirección: Plaza de Sa Riba Tfno: 971 310 166 Especialidad: cocina japonesa moderna
Can Den Parra Situación: Eivissa Precio: de 20 a 30 euros Especialidad: Espinacas salteadas con queso de cabra
Formentera Situación: puerto de Eivissa Precio: de 20 a 30 euros Especialidad: Borrida de raya
Beppe Situación: centro de Ibiza Precio: de 20 a 30 euros Especialidad: Cocina italiana. Ñoquis  El turista puede elegir el alojamiento que mejor se adecue a sus necesidades; hoteles en pleno centro de zonas turísticas, para tener mayor acceso a todos los servicios, o algo más tranquilo; establecimientos dedicados al turismo rural o hoteles apartados de los núcleos urbanos.
Hostal La Marina Dirección: Carrer Barcelona, 7. Eivissa Precio: económico. 30€ más o menos Es una de las mejores opciones debido a su módico precio y a las vistas al puerto de las que gozan sus habitaciones.
C’an Jondal Situación: en de Sant Joseph, al oeste de la isla y muy cerca de la capital Precio: entre los 80 y los 110€ para las dobles. 200€ para los estudios. A un kilómetro del litoral, una típica construcción ibicenca con piscina y una agradable terraza para desayunos espera al pasajero
Hacienda Na Xanema Dirección: Urbanización Na Xamena. San Miguel de Balansat. Precio: Alto. Lujo Tranquilidad y vistas paradisíacas aseguradas
La Ventana Dirección: Pza. Sa Carroza, 13 Telf 971 39 08 57 Precio: Alto. Entre 100 y 200€ la doble. Sencillo y desenfadado, se podría decir que está inspirado en el ambiente posthippie
El Corsario Dirección: C/ Poniente 5 Telf: 971 301 248 Precio: sobre los 100€ la doble Se trata de un hotel de lujo parecido a La Ventana pero más asequible La esencia de la isla es el vanguardismo y las nuevas tendencias. Cada verano se experimenta con nuevas modas. Los hippies llevaron consigo a esta isla emblemas como “viste a tu antojo, pero con gusto” o “vive y deja vivir”.
En la actualidad este carácter sigue marcado en la esencia de la denominada moda Adlib. Como no puede ser de otra manera, al tratarse de un lugar “de moda”, las marcas de ropa y accesorios más relevantes del momento tienen aquí su pequeño espacio, especialmente en Eivissa.
Se despliegan tanto por el puerto como por el centro urbano. Liberto, Clapés, Stores, Dior, Vogue, Ray –Ban, D&G, Cacharel, etc., son algunas de las marcas que decoran los escaparates de la ciudad. Todas ellas modernas y de gran calado en el mercado, aportan glamour a la tierra de los hippies por excelencia. |
 La ruta nocturna es el culto imprescindible que exige la propia isla. Durante el recorrido dance, el turista se topará con otros homenajes como cuerpo, fiesta y moda que van estrechamente ligados con la esencia de Ibiza.
A medida que transcurran las horas, la euforia se apropiará del cuerpo del visitante para no dejarlo parar. Culpa de ello la tienen discotecas mundialmente conocidas como son Space, Amnesia, Privilege o Pacha entre otras.
Se puede dar un paseo por el puerto de Ibiza con los ojos bien abiertos, sin perder detalle de las discotecas, los escaparates, etc. Son únicos en Europa. Aquí mismo, en el barrio de La Marina, están de moda Zoo, La biela, Blues, Tango, Tirapalla y Dome, de ambiente gay.
Mientras se disfruta en una de las terrazas de un cóctel al aire libre, se pueden recoger tarjetas de los tiqueteros de discoteca y luego así obtener un descuento en la entrada (bastante importante). Otras buenas opciones, en caso de pasar esta última por alto, sin renunciar al aire ibicenco son Alternativa, casa típica rehabilitada en la población de Jesús, ó Grial, en el paseo 8 de Agosto de Ibiza.
Los bares de la plaza del parque son una alternativa cada vez más en auge entre los veraneantes. Las dos de la madrugada es una buena hora para cambiar de ritmo. El turista podrá pasarse por los locales de ambiente hippy al aire libre como Kilómetro 5 y Naïf en la carretera de Ibiza a San José. Si no apetece conducir, y tampoco es recomendable para salir de fiesta, se puede acudir al paseo marítimo y disfrutar de otra copa en Keeper o El divino.
Después de calentar motores el cuerpo pide marcha, la visita de rigor es Pachá, muy cerca del casino, Privilege y Amnesia, en la carretera de Sant Antoni a Ibiza, o Es Paradis en Sant Antoni. Sin darse cuenta el viajero notará el sol brillando en lo alto, en la playa de En Bossa encontramos Space, abre al alba y tiene ambientazo hasta primeras horas de la tarde. Si durante la hora de la siesta perdura la energía, Bora ora ofrece ambiente discotequero a la orilla del mar, a pocos metros de Space.
Lo mismo que Sa trincha en Las Salinas, mas sosegado y playero. Para despedirse de todo un día de marcha, nada como ver la puesta de sol en Sant Antoni, el Café del mar, Mambo, o Kumaras, al otro lado de la bahía, los mejores Djs del mundo ponen música a la hora del crepúsculo, un viaje irresistible. Finalmente, una buena cena reparadora y si aun quedan ganas de marcha, para los más intrépidos, se puede reiniciar la marcha volviendo al principio. Aunque la isla no sea tan conocida por sus museos como por su vida nocturna, hay que resaltar que la isla también cuenta con sus propios almacenes de sapiencia. Muestra de ello son:
Museu Arqueològic (Eivissa) Museu d’Art Contemporani (Eivissa) Museo Barrau (Santa Eulària) Museu Etnològic (Santa Eulària). La Reserva Natural de ses Salines. Densas praderas en excelente estado de conservación. Arrecifes naturales dan lugar a paisajes culturales de gran valor donde se concentra una rica biodiversidad, con ejemplares excepcionales.
Poblado fenicio de sa Caleta. Este poblado es Bien de interés cultural desde 1993. Conserva un importante registro arqueológico. El poblado fenicio fue abandonado a principios del siglo VI a C., trasladándose su población al Puig de Vila, donde surgió la ciudad de Ibiza.
Los Islotes. Hay que admirar las preciosas puestas de sol en el horizonte y el magnetismo de los islotes, como por ejemplo Es Vedrà y Es Vedranell.
El Parque Natural de Cala D'Hort y el Parque de Las Salinas, parte en el sur de Ibiza y parte en Formentera, incluyendo la franja de mar que las separa y los islotes de Els Freus, componen las dos zonas de interés ecológico principales Casco antiguo de Ibiza. Destacan la catedral (del siglo XIV) y las murallas renacentistas del siglo XVI, las dos forman parte del conjunto histórico artístico de Dalt Vila.
El Palacio Episcopal, los museos, el ayuntamiento (antiguo convento Dominico), el castillo que domina la ciudad y la más importante necrópolis púnica del Mediterráneo y su puerto, activo desde la época fenicia, son algunos de los monumentos relevantes que encierran las murallas de Dalt Vila.  Curiosamente, la madre de todas las fiestas, modas y tendencias, Ibiza, guarda en su seno una verdad medieval, histórica y con antiquísimas costumbres, se trata de Eivissa, su capital.
Tras la fortaleza de Dal Vila, con lindes árabes y renacentistas, la ciudadela amurallada oculta un bagaje histórico cultural tan impresionante que en 1999 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Ibiza, localidad fundada por lo fenicios en el año 654 A.C., bajo el nombre de Aiboshim, la ciudad de Bes se convirtió en un centro comercial importante, ya que exportaba productos manufacturados a diferentes lugares del mediterráneo. Después de que Vespasiano la hiciera municipio romano, comenzó el equinoccio del comercio en la isla. Un período de decadencia que abarcó por completo toda la fase imperial romana hasta la llegada de los Vándalos, en el año 424, y su posterior ocupación árabe.
El 8 de agosto de 1235, el arzobispo de Tarragona Guillem de Montgri, el infante Pere de Portugal y el noble Nuno Sanç toman la isla bajo el mando del Rey Jaime I el Conquistador. Así surgió Dalt Vila, como la ciudad alta. En adelante, esta área medieval fue reformada por Felipe II para proteger la ciudad de ataques de otomanos y piratas, porque el triple recinto defensivo que erigieron los árabes no era suficiente.
Ya en el siglo XX, se conforma un turismo cosmopolita que no para de llegar a la isla. Gente de poder adquisitivo medio y alto se mezclan entre sí, como el informal, el hippie,... convirtiendo a Eivissa en una ciudad mágica, en el vértice de encuentros y deseos, en la más puntera de Europa. El mestizaje no sólo se funde entre los turistas y oriundos de la tierra sino también entre las piedras, las fiestas, los almendros, las calas, la vida nocturna,...
En 1954, el fotógrafo catalán Oriol Maspons mostró en España las primeras imágenes de chicas en bikini. Ya entonces Ibiza se convirtió en símbolo de libertad. |