 El aeropuerto de Almería se encuentra a 9 Km. al este de la ciudad. Cada 20 minutos sale un autobús de lunes a viernes que unen el aeropuerto con la capital, en fines de semana el horario se espacia a los 40 minutos. El precio es de 0,85 Euros, aunque un bono bus con diez viajes sale bastante más económico y su precio es de 5,75 euros. La tarjeta mensual cuesta 25,70 euros. Taxis: Los taxis van equipados con contadores, el coste de un viaje entre el aeropuerto y Almería ciudad es de aproximadamente unos 15 euros y entre el aeropuerto y la población vecina de Roquetas es de unos 25, 94 euros. Alquiler de coches: Desde el mismo aeropuerto se pueden alquilar coches, los precios son variables, dependiendo del modelo, pero, por algo más de 100 euros, se puede conseguir el alquiler de un vehículo para toda una semana y sin límite de kilometraje. Es una muy buena opción si queremos recorrer a nuestro aire todas las posibilidades que ofrece el litoral almeriense, con sus pequeñas poblaciones costeras o sus parques naturales.
El clima de Almería es subtropical, mediterráneo, cálido y seco. Se dice de Almería que es la ciudad española que más horas de sol recibe al año, 3.100. l. Tiene una temperatura media anual de 19 º, con inviernos cálidos y veranos muy calurosos. Las precipitaciones son en general muy escasas, de hecho también es la provincia española que menos lluvias recibe de media anualmente. En Almería coinciden el desierto, la sierra interior y 214 Km. de playas |
 La cocina almeriense es un reflejo lógico de su propia historia. Marcada por el aislamiento del resto de provincias andaluzas y enriquecida por su propio autoabastecimiento y tradición, encontramos en Almería un ejemplo de comida mediterránea, rica por su diversidad y fiel a sus reminiscencias árabes.
Pero donde el mar adquiere una importancia vital, casi poética. Pulpos y pulpitos, calamares y gambas, salmonetes, caballas y rapes. Pescaditos fritos y a la plancha, guisos y muy importante; los arroces. Pero también están las gachas y las migas, hechas con harina de sémola de trigo duro, y que tienen el honor quizás de ser el plato más conocido fuera de Almería.
Los pucheros con pimentón y hierbas aromáticas, las sopas y las carnes bravas, sin dejar de mencionar una rica variedad en caldos de la tierra, quesos y habas. En los postres probablemente es donde más se note la influencia morisca: destacan los borrachillos, los papaviejos, los buñuelos rellenos y los turrones. Aunque si hay algo que ha hecho cambiar los hábitos alimenticios y que ha calado en la vida y la cocina almeriense, es el tapeo.
El tapeo es una institución nacional en Andalucía, y por consiguiente en Almería, solo que en esta capital presenta sus propios matices y se ha convertido en una autentica costumbre. Y es que tapear significa andar entre bodegas y bares combinando los vinos o la cerveza con gran variedad de posibilidades: patatas bravas, pescaditos, magritas con tomate etc. Para tapear y, siempre que podamos elegir, recorreríamos los barrios de la Pescadería, pero también merece la pena acercarse a las poblaciones cercanas de El Alquían y Cabo de Gata, donde se puede degustar un excelente pescado fresco.  Almería ha crecido mucho en las ultimas décadas, y con ello su oferta de restaurantes y bares, también se ha producido la remodelación de lugares que antaño fueron tradicionales. Por lo que en estos momentos la variedad y la calidad de locales donde degustar un buen menú es grande. Ciñéndonos al radio de la capital destacan ente otros los siguientes restaurantes.
La Enzina CL. Marín, 16 04003 Precio Medio: 35 euros por comensal. Menú degustación: 32 euros. Especialidad: Ensalada templada de gamba roja y pimientos asados, solomillo de cerdo con reducción de moscatel y fondue de frutas frescas con chocolate. Sobre el restaurante: Es una casa del siglo XIX situada en el casco histórico.
Real CL. Real, 15 04003 Precio Medio: 35 euros por comensal. Especialidad: Medallones de pulpo con alioli de manzana, solomillo relleno con salsa de almendras y delicias de queso fresco con puré de mango. Sobre el restaurante: Es un restaurante con tan sólo 5 años de existencia, emplazado en una casa señorial del siglo XIX.
Casa Sevilla CL. Rueda López, s/n 04004 Precio Medio: Alto. Especialidad: Carpaccio de lubina con pasta fresca, gallo San Pedro frito en sartén y una excelente tarta de turrón de jijona semifría. Sobre el restaurante: Muy discreto a la vez que céntrico, con barra a la entrada, donde se pueden degustar aperitivos, espumosos y cócteles.
La Gruta (asador) CT. Antigua N-340, Cádiz-Girona, Km. 436 04002 Precio medio: Alto Menú degustación: 50 euros. Especialidad: Parrillada de verduras, pierna de cabrito asada y de postre tres texturas de chocolate. Magnifico y con una gran calidad en todas sus materias primas.
Bodega Bellavista Urb. Bellavista. 04130 Precio: Alto Especialidad: Rodaballo a la pimienta y pierna de cabrito de la Alpujarra. Y desde luego cuenta con una bodega destacable, tintos excelentes y una muy buena cava de blancos y espumosos.
Club de mar Playa de las Almadrabillas, s/n. 04007 Precio: Asequible. Menú: 12 euros. Especialidad: Comida andaluza- mediterránea, de destacar el postre milhojas de manzana con chocolate fondant, una delicia si además se acompaña con un vino dulce.  Las características del litoral almeriense, con cada vez mayores núcleos turísticos, hacen que la oferta varíe desde hoteles de cinco y cuatro estrellas, hasta hostales y campings mucho más económicos.
Si nos centramos en la capital son destacables dentro de un abanico amplio de calidad-precio los siguientes hoteles:
AM Torreluz (4 estrellas) PZ. Las flores 5 04001 Precio: Habitación sencilla, entre 60 y 128 euros. Habitación doble, entre 60 y 162 euros. Observaciones: Dispone de piscina, restaurante, gimnasio y sala de convenciones. Tiene una situación privilegiada pues se halla en pleno centro de Almería.
Gran Hotel Almería (4 estrellas) Avd. Reina Regente 8 04001 Precio: Habitación sencilla, 130 euros. Habitación doble, 190 euros. Suite, 270 euros. Observaciones: Es uno de los hoteles insignia de la ciudad, por él pasaron Clint Easwood, Charles Bronson o Claudia Cardinale. Representa todo un símbolo del ayer y del hoy para los almerienses. Construido muy cerca de la Alcazaba, se encuentra en la zona más privilegiada de Almería, junto al centro comercial y económico y a 500 metros de la estación de ferrocarril.
Husa Catedral (4 estrellas sup) Pl. Catedral 8 04002 Precio: Habitación doble 90 euros Observaciones: Excelente relación calidad precio. Construido en un antiguo palacio señorial abrió sus puertas en febrero de 2006. Y tiene un encanto especial, situado en plena Plaza de La Catedral, consta de tan solo 20 habitaciones, pero su excelente decoración y gran cuidado del detalle le hacen el hotel perfecto para aquellos que quieran moverse por Almería sin la necesidad de coger el coche.
Otros establecimientos de importancia y calidad son los 5 estrellas Barceló Envía Golf & Spa y el Senator Envía Golf de Aguadulce. Para los amantes del golf, suponen un autentico paraíso, excelentes campos para practicar este deporte y la máxima calidad de servicio. Además de varios grandes centros comerciales, la actividad comercial se centra en el Casco Viejo, en las calles colindantes a la catedral así como en el puerto y a lo largo de todo el paseo marítimo. Pero además, pensando en el ocio, es posible conseguir todo lo necesario para practicar deportes marítimos e incluso el golf en el puerto deportivo, donde también encontramos locales de copas y restaurantes. |
 Almería ofrece múltiples rutas al visitante, un escenario obligado sería visitar la Alcazaba, a fin de cuentas, en Europa no todos los días se puede divisar el Mediterráneo desde una fortaleza musulmana del siglo XI. A partir de este punto descenderemos hacia la Plaza Vieja, luego visitaremos la Catedral y el Museo del Aceite, y terminaríamos nuestra ruta en el mar, en los barrios de la Pescadería o en la avenida del Mar, donde podremos degustar de algunas de las mejores tapas de la ciudad de Almería.
Tampoco podemos olvidar que Almería cuenta con más de 200 kilómetros de costa, lo cual nos brinda alguno de los parajes protegidos más espectaculares del mediterráneo español. El litoral almeriense hará las delicias de submarinistas y paseantes.
Un ejemplo es el Cabo de Gata-Nijar. Se trata de un parque marítimo terrestre de origen volcánico, que ofrece alguno de los más bellos paisajes de Andalucía y que destaca por su aspecto desértico. Merece la pena visitar las poblaciones de Adra, o Las Negras en las que reside una pequeña comunidad hippie.
Pero si lo que nos gusta más es la montaña entonces nuestro destino es la sierra de Alhamilla, donde podremos disfrutar de hermosos parajes naturales para realizar excursiones, con unas cimas de altura media. Su cumbre más alta es el Colativí, que mide 1.387m.
De noche Almería ofrece varios centros de diversión, discotecas, pubs, clubs, restaurantes, bares. El paseo marítimo y el club náutico deportivo pueden ser un buen destino con el Mediterráneo de fondo. Pero la oferta nocturna no acaba en la ciudad de Almería, todo el litoral colindante está plagado de centros de ocio, puertos deportivos, campos de golf y discotecas. Almería ofrece salida tanto al visitante tranquilo, que gusta de probar sus especialidades gastronómicas sin necesidad de utilizar el coche, como al más inquieto. La arqueología es uno de los grandes atractivos culturales de la ciudad, el Museo de Almería alberga restos arqueológicos desde el paleolítico, pasando por la cultura del Algar, hasta nuestros días.
Otros sitios de interés son la Biblioteca Pública Provincial, el Museo del Mármol, el Museo del Aceite o el Museo Comarcal Velezano Los jardines de la Alcazaba. La fortaleza tiene tres recintos aterrazados, el primero de los cuales está ocupado ahora por los jardines.
La Rambla. Es una avenida que cruza la ciudad de norte a sur y proporciona a la ciudad un espacio verde y de esparcimiento ideal para pasear y descansar.
Parque Nicolás Salmerón. Dividido en dos zonas, el parque viejo y el nuevo. Otro maravilloso escenario para disfrutar de los paseos al aire libre  La Alcazaba. Es sin duda el monumento insignia de Almería. Ubicada en una situación estratégica excepcional, esta fortaleza es de los tiempos de Abderraman III. Es de planta irregular y con recintos escalonados, en su palacio se encontraron pinturas y cerámicas del lejano oriente. Al cobijo de sus muros se fue formando la ciudad de Almería.
Castillo de San Cristóbal. Lo podemos encontrar en el cerro situado frente a la Alcazaba, subsisten los cuatro torreones que formaban parte del castillo.
Catedral de Almería. Posee troneras y almenas para su defensa, y fue concebida para dar cobijo y protección frente a los numerosos ataques de los piratas berberiscos. Es de estilo gótico de transición y su traza se atribuye a Diego de Siloé. Tiene un ábside en forma poligonal y la torre es de estilo barroco.
Convento de Santa Clara. De estilo mudéjar, es admirable la portada de la iglesia, de estilo plateresco. También destaca la Cruz de los Caídos, de estilo herreriano (siglo XVI).
Convento de Santo Domingo. Se encuentra construido sobre una antigua mezquita. El templo es barroco y en él se venera la imagen gótica de la Virgen del Mar. En el camarín se conserva un fresco de Jesús de Perciva.
Otros monumentos históricos relevantes son el Hospital, la Iglesia de San Juan y la de San Pedro, o el Convento de Concepcionistas.  Almería tiene una larga historia marcada por el paso de distintas civilizaciones. En la edad del bronce, entre 1700 y 1400 a. de C., se desarrolló la importante cultura de El Algar de la que podemos disfrutar todavía sus restos arqueológicos.
Pero en el levante almeriense podemos encontrar también el paso de pueblos como los fenicios, que fundaron colonias en las actuales Adra y Villaricos. Estas poblaciones mantuvieron contacto y comercio con los griegos y se convirtieron en cartaginesas cuando la civilización púnica se extendió por el sureste de la península.
De la dominación romana quedan restos de fábricas de garum, tanto en Adra como en Almería. El garum era una salsa de pescado y hierbas aromatizadas que estaba considerada como un autentico manjar de la época.
Tras la caída del imperio romano Almería fue ocupada por vándalos, visigodos y bizantinos. Sin embargo, y como es lógico, fue la dominación musulmana durante ocho siglos la que ha dejado una mayor huella y ejercido una más importante influencia en Almería.
Los musulmanes, en un principio de origen yemení y más tarde beréberes, desarrollaron la agricultura. En el 995 Abderraman III ordenó la construcción de la Alcazaba, que es de hecho la segunda fortaleza musulmana de España tras la Alhambra de Granada. La creación de esta fortaleza supuso el nacimiento de la ciudad de Almería, que hasta ese momento había sido el barrio portuario de Pechina.
La nueva población se convertiría en el principal puerto del Califato de Córdoba y sería un importante centro de comercio marítimo, incluido el comercio de la seda. En 1489 la ciudad que entonces pertenecía al Reino Nazarí de Granada fue conquistada por los reyes Católicos. En 1568 la población mayoritariamente morisca se sublevó dando lugar a la guerra de las Alpujarras, pero los moriscos serían diseminados por España y más tarde expulsados por lo que Almería recibiría nuevos repobladores, aunque ya no consiguió alcanzar el esplendor de tiempos pasados.
La minería y el cultivo de la uva sacaron a Almería de su letargo, eran mediados del siglo XIX y la ciudad prosperaba. Nicolás Salieron es probablemente el almeriense más insigne de esta época, pues llegó a ser presidente de la I Republica. La guerra civil causó estragos, la ciudad fue bombardeada por la marina alemana y al terminar la contienda miles de almerienses migraron a otros lugares de España o el extranjero. A finales de los sesenta se inicia un nuevo periodo de prosperidad, basado en la agricultura intensiva y en el turismo. |